Riot Grrrl: reventando la escena falocentrista.

Escrito por el octubre 29, 2021

La música es el medio perfecto para enviar mensajes a cualquier parte del mundo y cuando ésta se politiza, llega a ser cuna de movimientos tan revolucionarios como lo es el feminismo, incendiando una escena que supuestamente sólo era para hombres.

El punk surgió a mediados de los años 70 y su naturaleza ha sido, desde entonces, desafiar los sistemas impuestos por medio de letras crudas y sonidos fuertes, esto se veía como una revolución con una esencia contestataria y agresiva que buscaba la desobediencia civil. Con colores oscuros y botas para aplastar a la autoridad surgieron bandas formadas por hombres con ideas anarquistas y muy abiertos de mente… hasta que se trataba de dejar de ver a las mujeres como objetos de consumo.

Parece contradictorio que un movimiento creado para disentir de los sistemas impuestos tuviera dentro de sí al eterno patriarcado y esto sólo demuestra lo arraigado que está, pero al ser el punk un movimiento político, las mujeres lo usaron como arma para llevar la lucha feminista a los escenarios, priorizando las voces femeninas y reapropiándose de su arte por medio de canciones y fanzines que eran revistas caseras donde los recortes y palabras llevaban los ideales feministas a cualquier parte.

El movimiento de las Riot Grrrl nació con la energía comunitaria y autogestiva de las mujeres de Olympia y Washington DC (principalmente), ellas elaboraban los fanzines donde compartían sus ideales y reflexionaban acerca de ellos, es a partir de aquí donde se cree que comenzó a tercera ola del feminismo ya que quienes encabezaron el movimiento buscaban reivindicar la libertad individual de la mujer, creando sus propias espacias y alejándose del falocentrismo que existía (o aún existe) en la música. Con esta actitud combativa nacieron fanzines como Bikini Kill creado por Kathleen Hanna, Tobi Vail, y Kathi Wilcox y Girl Germs fundado por Allison Wolf y Molly Neuman, ambos fanzines después se convertirían en los nombres de las icónicas bandas que comenzaron con la música hecha por y para mujeres.

Al ser las Riot Grrrl un movimiento político, defendían ideales como la legalización del aborto y buscaban visibilizar el sexismo al que estaban expuestas las mujeres que hacían arte, así como la hipersexualización y abusos que comenzaron a raíz de que las groupies empezaron a ser vistas como un objeto más del escenario, fue así como empezaron a crear espacias dentro de los conciertos para que las mujeres pudieran disfrutar la música hecha por y para ellas sin tener que preocuparse por los golpes sin sentido y acosos por parte de los hombres que alzaban sus estandartes de “punks”.

Era asqueroso porque a las chicas siempre nos empujaban al fondo. Siempre había chicos con barbas largas y sudadas y panza cervecera en primera fila. Era realmente molesto. Pensaba que la escena del rock debía ser reclamada para las chicas.

Allison Wolf, cantante de Bratmobile.

Si bien Janis Joplin fue quien comenzó a visibilizar estos ideales de libertad femenina a finales de los años 60, cantantes como Patti Smith y Joan Jett marcaron el cambio de ritmo ya que ellas fueron el puente para pasar del movimiento hippie al punk rebelde que ya no se detenía ante las quejas de los hombres.

El movimiento pronto se extendió a todas las áreas predominadas por hombres y rápidamente artistas plásticas, cineastas y escritoras comenzaron a tomar por la fuerza espacios que se les habían negado por considerarlas el “sexo débil”. El movimiento feminista encabezado por las Riot Grrrl pronto empezó a consolidarse y era necesario poner por escrito quiénes eran y qué querían, es así como en el verano de 1991 Allison Wolf, Molly Neuman, Kathleen Hanna (cantante de Bikini Kill) escriben por fin el Manifiesto de las Riot Grrrl.

Con una carga política y feminista, las 16 consignas que fueron publicadas en el Bikini Kill Zine 2 e inmediatamente comenzaron a ser tomadas por todas las mujeres y usadas como banderas de guerra ante el mundo machista que se abría frente a ellas. Al por fin sentirse identificadas con lo que veía, leían y consumían, la ola de las Riot Grrrl comenzó a llegar a los escenarios en forma de música punk, con sonidos poco afinados y letras retadoras lograron conseguir por fin una espacia donde las mujeres fueran el eje principal.

La rabia estallaba en cada letra del manifiesto, en cada canción hecha por ellas, en cada escultura, poema y cortometraje, es por eso que optaron por escribir “Grrrl”, simulando un rugido de hartazgo.

PORQUE creo, con todo mi corazón y cuerpo y alma, que las chicas constituyen el alma de la fuerza revolucionaria que puede cambiar y cambiará el mundo de verdad. La esencia del enojo venía impresa en cada letra, así como la esperanza de que la revolución viene del brazo de una mujer, así se distribuyó este manifiesto llenando de poder y amorA a quienes buscaban una compañera para luchar por un lugar haciendo arte.

Después de la publicación del manifiesto y con la escena muy sensible por la rabia femenina, el movimiento tomó aún más fuerza y empezaron festivales como Internartional Pop Underground Culture donde todo el cartel estaba plagado de bandas femeninas y fue una de las primeras espacias donde este nuevo punk pudo ser escuchado.

Este fenómeno cultural pronto atrajo a hombres que buscaban demeritar el movimiento diciendo que sus sonidos era primitivos y sus letras no tenían sentido. Cuando el escenario estaba en manos de la banda Bikini Kill, ellas enviaban a los hombres a la parte de atrás y buscaban tener a las mujeres justo en el frente; este justo separatismo trajo consigo amenazas de muerte para las bandas y agresiones pero, a pesar de la violencia, ellas mismas buscaban protegerse para disfrutar de los conciertos. Separatismo y autodefensa feminista.

La filosofía Riot Grrrl también estaba en contra del capitalismo ya que no buscaban lucrar con los ideales del movimiento ni querían tener contacto con medios grandes, simplemente querían darle poder a las mujeres por medio de la música y se cree que esta fue una de las razones para que poco a poco comenzara a apagarse esa forma de protesta pero, ¿en realidad terminó?

Si bien algunas bandas se desintegraron por diversas razones, el movimiento abrió las puertas para las mujeres en la industria musical y cuestionó un sistema que parecía desobedecer con lo establecido; las disqueras comenzaron a fijarse en las mujeres artistas emergentes y el público descubrió que los hombres no eran los únicos que podían hacer música, realmente fueron un parteaguas en el mundo del arte que en la actualidad, sigue vigente.

Se puede ver que las protagonistas del Riot Grrrl fueron mujeres blancas y la mayor concentración de movimiento se dio en zonas un tanto privilegiadas de los Estados Unidos, si ellas fueron conscientes de que estaban usando su privilegio blanco o no, no lo sabemos, pero a raíz de eso mujeres alrededor del mundo también empezaron su revolución desde la música. Hablando de Latinoamérica, han surgido artistas como Rebeca Lane (Guatemala); Diana Avella (Peru); Sara Hebe (Argentina); Caye Cayejera (Ecuador); Anarkia Ruiz (Venezuela); Belona MC (Chile); Danay Suarez (Cuba) y Jessy P (Mexico) quienes por medio de sus letras han retratado los entornos de violencia y machismo en los que aún vivimos. El punk no ha muerto, son las morras haciendo música.

Y es cierto que han pasado bastantes años desde que las Riot Grrrl levantaron los micrófonos y distribuyeron fanzines pero la lucha aún sigue vigente, cada una de nosotras luchamos desde donde podemos y unimos fuerzas a la lejanía. Somos un fuego que ha perdurado y se ha transformado con el pasar del tiempo, pero el objetivo siempre ha sido luchar contra corriente para llegar a la libertad.

El objetivo sigue siendo el mismo que en los sesenta. Janis Joplin buscaba esto, Patti Smith buscaba esto. Somos feministas porque es necesario. No tenemos opción. Hay que levantar nuestras palabras, nuestro manifiesto, en camino a la verdadera libertad.

Valeria Lugosi. El movimiento Riot Grrrl.

RHUTV

Current track
TITLE
ARTIST