¿Por qué quedan impunes los policias asesinos?

Escrito por el junio 8, 2020

El escritor afroamericano Ishmael Reed sostiene que la sociedad estadounidense avala la brutalidad de las fuerzas del orden contra las minorías. 

Poca introducción tendría que dar para tocar un tema que tiene nuestras fibras tan sensibles y con tantos argumentos como la reacción al asesinato de George Floyd a manos de Derek Chauvin, un policía de Minneapolis, que, sigue un patrón histórico. 

El departamento de la policía de la ciudad mintió sobre las circunstancias que desembocaron el asesinato. Se puso en tela de juicio el carácter de la víctima. La familia Floyd contrató un patólogo privado, el prestigioso Michael Baden, para que hiciera la autopsia, puesto que los forenses oficiales ocultan algo. 

Se dijo que algo estaba en el funcionamiento cardíaco de la víctima, luego que estaba bajo influencia de las drogas y como última carta, que la causa de la muerte era la del tiempo presente, el coronavirus. El doctor Baden, a diferencia del forense oficial, dictaminó que George Floyd había muerto asesinado y que sus arterias estaban perfectamente. Además, el 1 de junio también se informó que, en ocasiones anteriores, la policía de Minneapolis había hecho uso de la fuerza de la misma forma que con Floyd en otras personas negras. Minnesota fue un bastión del Ku Klux Klan en los años veinte del siglo pasado. 

Se le ha pedido al FBI que asuma la investigación por el asesinato de George, como si eso fuera darle la justicia que merece a su familia, pero el Departamento de Justicia, en la actualidad, está encabezado por el fiscal general William Barr, que recientemente afirmó que las comunidades que no respetan a la policía no deberían de recibir ninguna protección. -¿Qué es la justicia para estas personas?- cuando los abogados de su propio departamento pidieron que se acusara a Daniel Pantaleo, el policía que asesinó a Eric Garner –que también murió estrangulado- de violación de derechos  humanos, así que Barr dictó una contraorden. 

Cuando llegó el presidente Trump al poder, su primer fiscal general, Jeff Beauregard Sessions, revocó todas las reformas policiales instauradas por el presidente Obama. 

El 31 de mayo, por fin, el New York times, publicó ejemplos de la brutalidad con la que los policías demostraron que ésta no era inocente y que por el contrario estaba exhibiendo la agresividad contra la que se habían convocado las manifestaciones. Varios de los videos publicados, mostraban a agentes policiales en noches recientes utilizando porras, gas lacrimógeno, gas pimienta y balas de goma contra manifestantes, espectadores y periodistas, a menudo sin avisar o aparentemente sin provocación. Las imágenes se difundieron rápidamente por la Internet, mismas que ponen en relieve las quejas por el comportamiento policial que han suscitado protestas en un mínimo de 74 ciudades en todo Estados Unidos. ¡Vaya valentía del medio!

La mayoría de los medios de comunicación estadounidenses tienen un atraso de más de 50 años y según la población negra, no tienen ni idea de cómo es vivir como tal –francamente yo tampoco-. Ishmael Reed, afirma que lo tratan diferente por su color de piel cada día de su vida, incluso fue sometido a vigilancia por la policía universitaria de la Universidad de California, quienes lo detuvieron en varias ocasiones a pesar de haber trabajado para ella por más de 35 años. Los pocos negros que la población blanca considera menos ofensivos son los artistas, deportistas, intelectuales y teócratas, que han intentado “educar” a los que James Baldwin denominaba “el coro de los inocentes”. Y esta anécdota no hace más que reafirmarme que no importa la década que sea, parece que aún sin tener nacionalidad norteamericana viviremos eternamente bajo los mismos prejuicios sobre los que giraba la trama de Matar a un Ruiseñor de Harper Lee; el negro siempre será el culpable del delito aún aunque las pruebas lo desmientan, más aún si el juicio al que se le arremete es en “contra” de un blanco que no hizo más que atrincherarse. La humanidad no ha cambiado mucho. 

¿Vale la pena seguir luchando? Como diría el padre de Scout –Atticus- “Quería que vieras lo que realmente es el coraje. El coraje no es un hombre con un arma, es saber que estás en desventaja desde antes de empezar, pero sigues adelante sin importar nada. Mantén tu cabeza en alto y baja tus puños. No importa lo que te diga cualquier persona, no dejes que te provoque. Intenta pelear, con tu cabeza, por un cambio”. 

La gente a la que se le invita a hacer escuchar su opinión sobre la muerte de George, consiste mayormente en hombres y mujeres blancos y mujeres negras, además de algunas personas de otras razas que no tienen la más remota idea de lo que supone ser un hombre negro en Estados unidos, peor aún, los medios consideran que son menos conflictivos que los hombres negros. 

Los medios de comunicación, que han apoyado a los que protestan en Hong Kong, han condenado los disturbios provocados en Estados Unidos por el asesinato de George Floyd. Los motines no sirven de nada, solo para mejorar la popularidad del presidente. ¿Qué podemos asumir? Los medios siguen al margen de sus dueños multimillonarios, deteniéndose en las heridas supuestamente sufridas por la policía, pero pocos hablan de los malos tratos infligidos por los agentes a los manifestantes en Nueva York, atlanta y otras ciudades. En Atlanta arrestaron a un periodista negro con su equipo. También se ha visto a un policía disparar balas de goma contra un equipo de televisión. Al fin y al cabo, Trump dice siempre a sus seguidores que los medios, son enemigos del pueblo.

Los medios también han callado sobre los más de mil asesinatos el año pasado en EUA por el cuerpo policiaco, entre ellos no sólo negros, sino también hispanos e indios americanos, víctimas habituales de toda brutalidad ejercida por el poder, porque aparentemente todavía se castiga por haberse resistido a la invasión. Los medios han ignorado el número de violaciones que sufren las mujeres indias por parte de los hombres blancos. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorándolo? 

El exvicepresidente Joe Biden se equivocó al decir que la mayoría de los estadounidenses condena las acciones de la policía. 

La policía vive bajo la percepción de que la mayoría de los estadounidenses blancos les ha autorizado hacer lo que quieran contra las minorías. Y tiene razón. El objetivo de los hombres blancos armados, desde las colonias del siglo XVII hasta ahora, ha sido siempre proteger a “la familia blanca virtuosa”, específicamente a mujeres blancas, el grupo más seguro del país. Por lo que, Donald Trump obtuvo el 53% de los votos de las mujeres blancas, quien afianzó su voto en cuanto dijo que a través de la frontera estaban entrando violadores mexicanos. 

Aunque el jurado de Mineápolis condene a los cuatro policías que asesinaron a Floyd, sus abogados siempre podrán apelar ante el jurado blanco y de clase media. Para infortunio de los negros, los jurados exclusivamente blancos equivalen a sabuesos y sogas. 

Vuelvo a recordar a Harper Lee y el juicio de Tom Robinson que es narrado por Scout Finch, me imagino la crudeza con la que el juez cuestiona al hombre negro, que tiene todo de inocente, imagino también la prepotencia con la que Bob Ewell -el padre de la adolescente de la que supuestamente el hombre negro había abusado de ella- afirmaba que él como padre nunca había ejercido abuso sobre la menor, que aún incluso en pleno interrogatorio de la menor, le obligaba a mentir para defender a su familia llena de odio y rencor. Ojalá cada abogado o  mejor aún, cada persona tuviera la valentía e integridad con la que Atticus defendía a los menos afortunados y la calidad humana con la que veía a todas las personas. 

La realidad es tristísima, el siglo en el que vivimos no nos aventaja en absolutamente nada. Repito, seguimos cargando las ideologías del pasado sobre los hombros de un futuro que parece nunca llegará. ¿A dónde les llevará lucha? Y digo les llevará porque me sé consciente de que no es la mía, lo propio es mirar para mis adentros y pensar en cómo discrimino, a quién y cómo haré para cambiarlo desde este lado del mundo. 


RHUTV

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