Filmes bizarros: ¿qué demonios estoy viendo?

Escrito por el mayo 28, 2020

Cuando escuchas la palabra “bizarro”, ¿qué es lo primero que piensas?

Desde el nacimiento del cine hemos visto distintas clasificaciones: están las películas románticas, de comedia, las que se basan en hechos reales y aquellas que nos sacan sustos por el simple hecho de tener apariciones repentinas de personajes aterradores; la mayoría de estas películas son publicadas para casi todas las edades ya que no representan un peligro para las mentes de los espectadores, pero, por otra parte, existe un subgénero cinematográfico menos conocido y que aún no tiene una definición precisa: el cine bizarro.

Si bien la palabra bizarro tiene distintos significados, bajo este contexto simboliza a lo raro, insólito o extravagante cosas que caracterizan bastante bien a este tipo de cine, el cual comenzó en la década de 1990 con las películas de bajo presupuesto y que ha crecido tanto que actualmente grandes producciones de Hollywood se han aventurado a crear su propio cine bizarro.

Bajo este concepto también existen otros materiales como lo son cortometrajes, series y hasta animaciones; aquí encontrarás recomendaciones fuera de El Cien Pies Humano o Réquiem For A Dream, que si bien son bastante buenas, también son algunas de las más conocidas en este género.

Salò o Le 120 Giornate Di Sodoma es una película que contiene todo lo que caracteriza al cine bizarro, basada en el libro 120 Días De Sodoma del Marqués de Sade, fue grabada en 1975 por el director italiano Pier Paolo Pasolini quien fue asesinado sospechosamente antes de que la cinta se estrenara. Si leíste el libro probablemente aguantarás cada escena del filme y si no lo haz hecho, deberías verla para animarte a leer otros libros del Marqués de Sade.

Por otra parte existe Pink Flamingos, una película de 1972 dirigida por John Waters. En las casi dos horas que dura el filme, tu mente se inunda de temas como la pornografía y el canibalismo, pasando también por las drogas y hasta la venta de bebés, cada escena traspasa cínicamente cualquier límite moral.

Siguendo la misma secuencia de vídeo que Pink Flamingos, tenemos un clásico que merece ser mencionado: Gummo (1997). El director Harmony Korine y su equipo se aventuraron en los sitios más repugnantes de Nashville, Tennessee para retratar la forma de vida de ese lugar. Teniendo historias paralelas y algunas escenas aleatorias, los personajes te muestran cómo sobreviven ahí.

Otro filme inquietante que te mantendrá en tensión durante poco más de una hora y media es Canino (Colmillos), película griega dirigida por Yorgos Lanthimos que en 2008 perturbó a más de uno debido a la historia en la que se retrata la vida de una familia que, por decisión del padre, está aislada de la sociedad; al recibir educación en casa, los hijos tienen un concepto muy retorcido del mundo por lo que hasta el incesto suena como una buena idea para evitar que ellos traspasen la enorme barda que los separa de la otra realidad.

Este universo cinematográfico no sólo se limita a películas con actores reales, pues también tenemos obras como Perfect Blue (1997) que es una animación japonesa dirigida por Satoshi Kon, en ochenta minutos se retrata como la cordura de una cantante perteneciente a un trío de J-Pop se va deteriorando hasta no saber si está alucinando o viviendo en la realidad. A pesar de ser una animación que parece inofensiva y alegre, ésta te deja una sensación inquietante y la constante tensión de la protagonista se mete también en tu cuerpo.

Por cierto, ¡se encuentra completa en YouTube!

Bajo esta misma línea de animaciones también está Paprika (2006), una película de Satoshi Kon que está basada en la novela homónima de Yasutaka Tsutsui (1993). Ésta se centra en los sueños con la creación de un dispositivo que puede ayudar a tener sueños lúcidos, tres de los prototipos son robados y al no tener las restricciones de seguridad programadas, los ladrones comienzan a invadir los sueños de los creadores por lo que comenzará una batalla onírica en la que no sabes si están habitando en la realidad o en un sueño extravagante y confuso.

¿A que otra película te recuerda?

Los cortometrajes también han logrado entrar a este género, Man O Man de Simon Cartwright (2016) es un ejemplo de la estética bizarra que, a pesar de no tener diálogos concretos, los sonidos e imágenes mostradas te dejan reflexionando cuando éstas terminan. Abordando el tema del masculinidad humana de una manera contundente pero disimulada, este cortometraje gira en torno a la premisa de que la agresividad significa hombría por lo que toca el tema del machismo como eje principal y cómo estas actitudes son perjudiciales para el resto de la sociedad .

MANOMAN from Simon Cartwright on Vimeo.

Siempre es reconfortante ver a un osito Teddy pero… ¿teniendo una operación? En el cortometraje Teddy Has An Operation (2013) es imposible saber lo que sientes mientras poco a poco van abriendo cada capa del osito, con una voz tranquila y un humor infantil se hace difícil no quedar confundido después de ver como “drogan” al muñeco para después explicarnos que hay dentro de él.

Finalmente, una serie que si bien no es extravagante sí es perturbadora cuando te enteras de que toda la historia está basada en hechos reales. The Act (2019) revive los acontecimientos sucedidos en el 2015 cuando una adolescente supuestamente enferma asesina a su madre para poder huir con su novio, pero detrás de este crimen se encuentran enfermedades mentales que llevaron a la madre a controlar y enfermar a su hija. Lo que parece ser una historia de superación es en realidad una relación enfermiza llena de poder y miedo.

Protagonizada por Joey King y Patricia Arquette, esta mini serie de 8 capítulos narra cómo se cometió el crimen y las razones que llevaron a Gypsy a asesinar a su madre Dee Dee. Cada capítulo te dejará desconcertado y sin poder creer lo que estás viendo.

Es extraño como las obras que nos perturban también nos causan curiosidad y hasta nos gustan, quizás el morbo es lo que nos incita a seguir viendo escenas que nos incomodan o quizás, naturalmente, sentimos atracción por las cosas que nos mueven sentimientos con los que no convivimos cotidianamente. Sea lo que sea, el cine bizarro nos abre el panorama sobre las cosas anormales mientras nos deja reflexionando, inquietantes, cuando salen los créditos al final del filme, ¿esa es la sensación que estabas buscando?

Puede que porque el paso de los años le hace a uno estar peor de la cabeza, porque abre su mente a cosas nuevas, que por fuerza cada vez son más raras, o porque simplemente le ve cada vez más encanto, uno se siente cada vez más atraído por lo bizarro.

Joseba martínez gago.

Continuar leyendo

RHUTV

Current track
TITLE
ARTIST