Colores; la sintesis del sentir de J. Balvin

Escrito por el marzo 25, 2020

¿Qué engloba el género urbano? Infinidad de críticas posiblemente afirmarán que el reggaetón es el que domina la categoría, pero si algo es cierto es que hoy la mezcla entre géneros no hace más que enriquecerlos y derribar barreras del lenguaje, importando poco si hablamos de trap, hip hop, reggae, dancehall, R&B, pop, reggaetón o todos los anteriores juntos.

Esta es la lección que artistas como el colombiano José Álvaro Balvin sigue dándonos, la música no posee religión, clase social, ni étnica; siendo él uno de los voceros que ha llevado la música en español al mainstream global, rompiendo las barreras no solo del idioma sino del género.


Fue en el 2015 cuando José se había convertido en un artista global cuando acompañó a Justin Bieber en el remix de Sorry; una canción pop con base rítmica en el dembow que preludiaba el éxito de la música hispana a nivel mundial. Claro estaba que necesitábamos a nuevos referentes.
Para el 2016, en el álbum Energía, Balvin ya desvelaba sus intenciones por globlalizar el género con traks como Ginza y Safari, todo también gracias a la participación de artistas como Pharrell Williams, BIA y Sky –¿Con qué otro motivo sino el de darse a conocer gracias a la fama de artistas internacionales haría dichas colaboraciones?- Pero no fue hasta el 2018 con Vibras que el colombiano revitalizó el movimiento con un sonido refinado, con ritmos más pop, R&B y tropicales, con colaboraciones con artistas de otras vertientes musicales que parecían ajenas al sonido urbano como Carla Morrison y Rosalía, valiéndose de transiciones entre melodías que dotaron de un carácter conceptual al álbum y entregando un hit que le dio al reggaetón un impacto másivo con Mi gente.


Junto a ese sencillo, se labró un terreno que parecía imposible, José interpretó el track en Coachella 2019, junto a una de las artistas más emblemáticas para la industria, Beyoncé, y la misma que bailó en el Super Bowl 2020 junto a Jennifer López -es claro que Balvin no ha sido el único pionero, quizá el camino no se habría abierto sin nombres como el de Daddy Yankee, Don Omar, Vico C, Tego Calderón, entre muchos más- aunque sí ha sido el primer latino en presentarse en uno de los shows televisivos con mayor rating en Estados Unidos, The Tonight Show con Jimmy Fallon, y también el primero en colaborar con una de las marcas más grandes de sneakers Jordan.


También ha dado de qué hablar en el mundo de la moda, siendo el primer latino en representar a la cultura en la New York Fasion Week, al tener una colaboración con la marca Guess.
Musicalmente hablando, el colombiano se ha mostrado abierto a la percepción de todo género, fanático del rock, contagiado con la cultura del hip hop y bien plantado en sus raíces boricuas, fue impulsado a crear su propio proyecto.

Dicha noción lo caracteriza con un estilo particular y que sigue quedando plasmado en su más reciente álbum: Colores.



La portada

José afirma que siempre había querido trabajar con Takashi Murakami, artista japonés que conoce gracias a un amigo cercano. “Siempre soñé en hacer un álbum donde pudiera tener una colaboración con un artista que yo admire, respete y que me cause felicidad, alegría cuando viera su arte, y es el caso de Takashi Murakami. Tuve la oportunidad de tener una química muy especial con él”.


La producción musical


Para la producción aparecen nombres como DJ Snake, Diplo, Dee Mad, Mr. Eazi y, por supuesto, Sky Rompiendo, su productor de cabecera. “Sky me entiende. Es una dupla. Es como el yin y el yang. Hay balance, hay equilibro cuando nos juntamos y hay admiración mutua”, comenta sobre su colega.
Para José, la energía en la música lo es todo, él mismo menciona que para poder nombrar cada una de las canciones, su equipo y él las escuchaban y según la vibra que predominara elegían el color. Si nos detenemos un momento a pensarlo, cada una de las letras nos regalan una sensación distinta, a veces de melancolía, a veces de diversión, de amor sincero o de simple pasión, este el mundo que acoge a Colores.


La producción audiovisual


Cada uno de los videos que hasta ahora tenemos de Colores, han sido dirigidos por Collin Tilley. La primera vez que J Balvin y el estadounidense colaboraron juntos fue el verano del 2019, cuando el director se hizo cargo del clip de Cuidao por ahí perteneciente a Oasis. El video presentó una serie de elementos alusivos a la cultura gótica y al cine de terror. Y a pesar de tratarse de un video impresionante, muchos de sus fans lo criticaron diciendo que era “satánico”. Pero tanto para Bad Bunny como para el colombiano la intensión de romper con los estereotipos de género en la música urbana ha sido una de las labores principales.


Tilley es considerado un visionario en el mundo del cine y de los videos musicales. Ha dirigido videos para Rihanna, Lil B, Logic, Lil Wayne, Kendrick Lamar, entre muchos otros. No sorprende que, a pesar de las críticas, J Balvin lo haya elegido como el responsable absoluto de sus videos, también dotándolos de una curaduría y estética única a esta nueva serie de canciones.



La vibra de Colores


El disco abre con una línea melódica de trompetas agudas y percusiones, muy al ritmo tropical que nos remonta a Colombia, a sabor latino. Amarillo es un track armónico que nos levanta y desata las ganas de bailar con ánimos de fiesta. La canción fue producida por FJ Snake y Afro Bros, en la que Balvin hace guiños al clásico de Tego Calderón; Pa’ Que Retozen, con versos como: “cómo te explico, no me complico, a mí me gusta pasarla rico”.
Continúa con Azul, un tema, mucho más sutil desde el inicio, un J. Balvin que nos recuerda al romántico que veíamos en La Familia. Si algo caracteriza al colombiano es esta forma de pensar en la que la música debe estar hecha para cualquier momento, hasta para dedicar. La vibra de este sencillo nos remonta a dicho álbum del 2013 con canciones como Porque tú o A la Luna.

Más guiños a La Familia continúa haciendo el boricua con Rojo, regalándonos la balada del disco que nos remonta a su sencillo What a Creation y con el que Balvin se aprovecha de todo ese foco de atención en el video, compartiendo un mensaje que trasciende del sentido musical. Ambas canciones cuentan con la participación del compositor puertorriqueño Justin Quiles, quien es quizá la influencia melosa detrás de Azul y Rojo.


Les preside Rosa, un sencillo también relajado, producido por Diplo, quien en los últimos meses ha colaborado también con SIA y Labrinth en la agrupación LSD. Rosa se caracteriza por un hook pegajoso y una vibra sensual que nos hace pensar en aquella persona que nos tiende pendiendo de un hilo, con versos como: “yo no sé qué me pasa cuando cerca te tengo… el efecto que causas al no verte defectos”, despertando el deseo de estar con ese alguien por quien la atracción inicia su curso.


El ritmo funciona como conector a Morado, pista que contiene su ADN a la más pura esencia del reggaetón clásico. El niño de Medellín muestra su gusto por la música árabe, con líneas de sintetizadores que se encuentran en el mismo universo que el de su colaboración con Mayor Lazer en Qué calor. Se trata de una mezcla concisa que no peca en la repetición de sus coros, pero que tampoco muestra la misma seña de explosión catártica que sus mejores cortes. Aunque la combinación de sampleos de voces y los detalles a piano le agregan una capa interesante a la escucha, generando una atmósfera de misterio.


Verde tiene una vibra muy similar a la de Amarillo, de hecho si no ponemos mucha atención incluso podríamos llegar a confundirlas por el parecido entre sus ritmos, con la única diferencia de que cuenta con la colaboración de Sky Rompiendo, quien saca a relucir su lirica vocal. El sencillo no termina de cerrar o de obtener una esencia propia.


Negro se abre pasó entre sampleos y la voz de una mujer que funciona como el preludio a un sencillo igualmente sensual y que vuelve a recordarnos un poco a Tego Calderón y a quién el mismo colombiano hace alución, José enuncia entre las típicas percusiones del reggaetón, “ella tiene malda’h ella tiene una diabla guarda’h… sacúdelo que tiene arena…” Un track más de calle, que es como el malianteo del álbum.


¿El reggaetón está buscando nuevas salidas sentimentales? Hemos tachado al género de misógino, de denunciar conductas sexistas ante mujer, pero este sentido cambia con Gris, una canción de perdón, que parece de arrepentimiento en esas crisis que sufrimos todos con cualquier relación.

Balvin da un grito ahogado: “el mismo cuento de no acabar, acaso eres perfecta pa’ juzgar… dime ma, dime lo que, yo hago lo que toque pa’ que no te choque”. ¿Acaso no nos hemos visto todos encerrados en las cuatro paredes de la desesperación y las disculpas sin sentido para no perder a alguien?


Arcoíris es la representación de la visión global de Colores, un sentido más inclinado a ritmos propios del dancehall y el hip hop, alusiva también a la popular canción cubana Guantanamera. En el tema participan el nigeriano Mr Eazi –responsable de Como un bebé en OASIS- y el haitiano Michael Brun; quizás de aquí el nombre Arcoíris, haciendo referencia a la integración cultural entre los personajes, el sencillo cierra con voces sutiles y acordes en guitarra acústica.


Blanco nos da el cierre perfecto, la aglomeración de todos los colores en un sentido alegórico, nos demuestra las cualidades de Colores, es una obra cuya sinestesia tiende al pop, pero que musicalmente conserva una estética moderna e incluso minimalista, un solo beat que se reproduce como un loop en toda la canción, con bajos casi imperceptibles y versos sencillos llenos de ritmo.


¿Será que estamos ante la obra más sintética del colombiano? O solo es acaso la más sensata después de una perspectiva más abierta tras sus periodos de depresión, que aclaremos, el artista nunca ha negado, sino exaltado y a los que no teme sino que desafía en esta última obra: Colores.


RHUTV

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