Aprender a vivir con virus del papiloma humano (VPH)

Escrito por el noviembre 3, 2020

Las enfermedades silenciosas causan los peores estragos. Esta frase me ha rondado la cabeza por más de ocho días, puesto que padezco una de esas lesiones que pocas veces hay manera de notar.

Los últimos ocho meses han sido de crecimiento profundo, de duelo constante y nada lineal. No sé si ha sido la cuarentena, la situación actual, mi último duelo amoroso, el reciente cambio de estructura de vida; quizá ha sido todo lo anterior. He pensado que no le deseo este duelo a nadie y a su vez creo que todos merecen sentirse tan rotos para verse a sí mismos como el ser más hermoso sobre la faz de la tierra.

Me creo con la libertad suficiente de empezar el texto de esta forma porque no hay otra para mí, si la víscera no es la que habla, es como si la misma persona que redacta estas líneas no existiera.

Ahora tengo la necesidad de hablar de enfermedades silenciosas, porque es una de ellas la que poseo. Como mujeres la educación sexual es algo que dista de nuestra preconcebida burbuja parental. Se resume a hablar únicamente de menstruación como el evento magno en nuestras vidas como féminas y lejos de atesorarlo como una maravilla dentro de nuestros procesos se nos dice que hay que odiarle; se nos habla también de cómo evitar embarazos no deseados, quizá de algún método del ritmo y no hay más.

No recuerdo una sola vez en la que mis padres me hayan hablado de ETS, siquiera de cómo poner un preservativo o que había muchos en su tipo. Me recuerdo a mí misma de adolescente conversando con médicos sobre métodos, ciclo menstrual y cómo surgía la atracción entre dos personas.

La cuestión es que hace poco descubrí que en mi cuerpo hay VPH (virus de papiloma humano), un virus que cualquiera posee al menos una vez en su vida, asintomático, silencioso y que en la mayoría de sus variables suele producir mínimos cambios en el cuerpo, verrugas en el área genital, manos, pies. Si nos ponemos estrictos, tiende a curarse solo, a pasar desapercibido y desalojar el cuerpo en cuanto el sistema inmune hace lo suyo. En hombres no hay nada más que hacer que cauterizar o quitar alguna verruga, en mujeres la situación se pone más delicada.

El Virus del Papiloma Humano, tiene más de 200 tipos o serotipos, algunos de ellos son de alto riesgo y otros inofensivos. Los primeros no dan ningún tipo de síntomas, a veces los segundos tampoco salvo lo mencionado con anterioridad. 

¿Cómo detectarlo? 

Si notas cambios en tu cuerpo, como las verrugas, es importante que empieces siquiera contemplarlo. Para nosotras, la rutina ginecológica es la mejor opción y la única necesaria. Con el papanicolaou el médico puede notar lesiones en nuestro cuello uterino o cérvix. Aparecen tras una infección de VPH de bajo riesgo, pero no en todos los casos. Estas lesiones suelen ubicarse en el tracto genital inferior (cérvix, vagina, vulva, periné y zona perianal), ano y zona orofaríngea (boca y garganta). Si proliferan y no se extirpan pueden degenerar en lesiones cutáneas más graves.

¿Cuáles son sus tipos?

Las infecciones genitales por VPH son muy comunes. De hecho, casi todas las personas sexualmente activas se contagian con el VPH en algún momento de su vida. La mayoría de las personas con VPH no tienen síntomas y se sienten perfectamente bien, por lo que generalmente si ni siquiera saben que están infectadas.

La mayor parte de las infecciones genitales por VPH son inofensivas y desaparecen solas. Sin embargo, algunos tipos de VPH pueden provocar verrugas genitales o ciertos tipos de cáncer.

Dos tipos de VPH (los tipos 6 y 11) causan la mayoría de los casos de verrugas genitales. Las verrugas no son nada agradables, pero son causadas por un tipo del VPH de bajo riesgo, ya que no provocan cáncer ni otros problemas graves de salud.

Al menos una docena de tipos de VPH pueden provocar cáncer, si bien dos en particular (los tipos 16 y 18) son los causantes de la mayoría de los casos. A estos se los denomina VPH de alto riesgo. El cáncer cervical es comúnmente asociado al VPH, pero el VPH también puede causar cáncer en tu vulva, vagina, pene, ano, boca y garganta. 

¿Tiene cura?

Desafortunadamente no. Hay mucho por hacer para evitar que el VPH tenga efectos negativos en la salud, como vacunas que previenen contraer ciertos tipos de VPH para siempre. Nuestros médicos y enfermeras son las personas idóneas para quitar verrugas genitales. Los casos de alto riesgo del virus se tratan fácilmente antes de que se conviertan en cáncer. Por ello es muy importante hacerse exámenes de VPH y citologías vaginales regularmente.

Si bien los condones y barreras de látex bucales no ofrecen una protección perfecta, ayudan a disminuir las probabilidades de contagio, de esta y cualquier ETS por supuesto. 

No existe ningún tratamiento médico que elimine el virus del papiloma humano una vez contraído. La infección se cura, por sí sola, cuando el sistema inmune logra superarlo. Mejorando las defensas debilitaríamos al virus propiamente dicho y con ello desaparecerían los síntomas como las verrugas, pero hay que recordar que a veces se tratan estas, con medicación e incluso cirugía, y no se logra erradicar el virus, sino sus secuelas.

Mejorar nuestras defensas

Llevar una vida sana, no fumar, hacer deporte y seguir una dieta equilibrada, rica en vitaminas, es la manera ideal de superar casi cualquier enfermedad o prevenirla. Es importante considerar o más bien, poner en primer lugar la salud mental. 

A veces no tener un especialista de la salud mental en nuestra vida nos sumerge en situaciones que se podrían haber evitado.

¿Cómo me he contagiado?

Solo hay una vía de transmisión y es la sexual, a través de relaciones vaginales, orales o anales. Solemos catalogar las relaciones sexuales como coitocentristas o heterocentristas, pensando que este tipo de enfermedades no se contagian si tenemos una pareja de nuestro mismo sexo o por el contrario pensar que al mantener sexo oral reducimos riesgos, la realidad es que no. 

Otra de las realidades es que al estar de manera estable con alguien omitimos todo tipo de alerta, pensamos que nuestra pareja es segura e intocable. Que nos cuida y cuidamos. La realidad es que no preguntamos ni somos completamente honestos cuando compartimos ese acto maravilloso que es nuestra sexualidad. 

Hay muchos falsos mitos sobre el contagio: al sentarse en lavabos, bañarse en la misma piscina, darse la mano y un abrazo, pero no son ciertos.

¿En el parto?

Hay una incidencia mínima de que el bebé se contagie la laringe o la mucosa bucal en el parto natural si la madre posee el virus, poro es tan bajo el riesgo que ni siquiera se plantea cambiar al parto por cesárea. 

Hay médicos y madres que prefieren practicar cesárea y es válido.

¿Contagiaré a mi pareja?

Es un virus con alta capacidad de infección. Si se tiene el VPH y se mantienen relaciones sexuales sin preservativo sí. Así que insisto, cual sea el tiempo que se mantenga uno con pareja es importante hacerse chequeos de rutina, si es posible, mejor juntos, más si nuestra vida sexual es activa. Porque es probable que cualquiera de los dos sea portador del virus y nunca se perciban síntomas.

Al igual que en las mujeres, la mayoría de los hombres con VPH nunca presenta síntomas y la infección, por lo general, desaparece por sí sola.

Es la infección de transmisión sexual más frecuente a nivel mundial. La prevención es difícil. Se puede reducir la probabilidad de adquirirlo con el uso del preservativo de forma correcta cada vez que se tengan relaciones sexuales.

¿La vacuna funciona?

Es una herramienta muy importante en la prevención. Actualmente hay tres: la bivalente (cervarix) contra el HPBV 16/18, la cuatrivalente (Gardasil) contra el 16/18/6/11 y la nonavalente (Gardasil) contra los VPH 16/18/6/11/ 31/33/45/52/58. Produce defensas frente al virus y actúa frente al 90% de los tipos, entre ellos los más graves.

Si se recibe en la pre-adolescencia o adolescencia, mucho mejor.

¿Puedo ponérmela siendo adulta?

Aunque no se sabe si el sistema inmunológico de una persona sana es capaz de eliminar el virus, sí lo debilita hasta umbrales imperceptibles. Pero se cree que cuando el sistema inmunológico se deprime, se puede reactivar el virus. La inmunidad que crea la primera infección no es perenne y puede adquirirse en diversas ocasiones. También es posible contagiarse con otro tipo de virus del VPH (recordemos que hay más de 150). El paciente cree que vuelve a tener el VPH, sin embargo, es otro tipo diferente.

¿Es posible tenerlo sin saberlo?

Sí, de hecho, es lo habitual. Esta infección es muchísimo más frecuente de lo que se cree. Las estadísticas varían según estudios y países, pero se puede decir que entre el 60 y el 90% de las mujeres han estado contagiadas en algún momento de su vida con dicho virus, que lógicamente se puede combatir si el sistema autoinmune funciona correctamente. La buena noticia es que la mayoría eliminará el virus de forma espontánea sin ninguna repercusión.

¿Puedo tenerlo sin presentar signos?

Recordemos que, en cualquier caso, puede que el VPH no dé síntomas de ningún tipo. Se puede estar infectado sin signos, sin la aparición de verrugas y con una citología ginecológica periódica de resultado normal.

 ¿Voy a tener cáncer?

El VPH causa el 99,9 % de los casos de cáncer de cuello de útero. También causa cáncer de ano, de cabeza de cuello (cavidad orofaríngea). Pero los virus de alto riesgo oncológico son muchos menos que los de bajo riesgo y, por eso, menos frecuentes. En concreto, los más estudiados son los tipos 16 y 18, para los que existe vacuna. 

¿Cómo lidiar con mi responsabilidad afectiva si es que lo tengo?

Lo más importante es estar informado, ser enteramente honesto con uno mismo, lo demás vendrá después.

Hablar con las parejas sexuales que has tenido en un periodo reciente es lo mejor y que ambos reciban tratamiento. A su vez que ellos tengan la certeza de que no hay riesgo, siempre y cuando haya información oportuna; sin olvidar que hablen con sus demás parejas sexuales. 

En mi caso, tuve que procesarlo por varios días, leer, hablar con mi terapeuta, mis amigos cercanos y después con mis parejas sexuales. Siendo honesta nunca en mi vida había afrontado algo tan sensatamente, ni enfrentado a alguien fuera de mí de esta forma. Sentí vergüenza por días, culpa y suciedad. Pero después pensé que nadie nos enseña que hay situaciones tan cotidianas que no deberían estar cargadas de moralidad. 

Hay que asumir que como seres humanos estamos siempre expuestos a cualquier tipo de patógeno y eso es natural.

Creo que no hay educación sexual integral suficiente para cubrir toda la carga moral y respaldar todas las emociones que se derivan de la falta de conocimiento. Sé que a través de contarlo como una historia me curo y sé también que no hubo nada hecho con maldad en esta situación. Porque la sexualidad es maravillosa, el estar con alguien que deseas y que además quieres también lo es y que sepan todas las personas con las que he estado que las atesoro con el alma, que no culpo a nadie y que estaremos bien.

En la sexualidad no hay motivo alguno para avergonzarse y en las enfermedades tampoco. Inauguro este espacio para hablar de todo lo que vendrá después de este primer acercamiento y de muchos más temas centrados en la sexualidad humana.

Etiquetado como:

RHUTV

Current track
TITLE
ARTIST